El método de Sctoland Yard
narrado por Arthur Conan Doyle se centra en el acto criminal a diferencia del método
de investigación de Holmes, que está más basado en el contexto del crimen. La
narración de Conan Doyle es muy buena al respecto, ya que se vuelve muy
detallista cuando se refiere a los hechos que observa o juzga Holmes.
Holmes sigue un procedimiento
investigativo basado en precedentes, lo cual se nota en la parte siguiente del
texto:
“[…] -Pues entonces esta sangre es la de otro individuo, quizás el
asesino, si se ha cometido, en efecto, un asesinato. Esto me trae a la memoria
las circunstancias de que estuvo rodeada la muerte de Van Jansen, de Utrecht,
ocurrida el año treinta y cuatro. ¿Recuerda usted el caso, Gregson?
-No, señor.
-Pues léalo; debería usted leerlo. Nada hay nuevo bajo el sol. Todo ha
sido ya hecho antes.”
La interacción entre Watson y Holmes
no revela otro momento del proceso de investigación: el hacer conjeturas a
partir de las premisas verificadas. Podría decirse que primero se dispone de
todos los elementos por investigar, se avanza en su resolución y luego se
plantean de nuevo las preguntas de investigación para ir descartando premisas y
asumir nuevas hipótesis.
La diferencia de estilos de
pensamiento se resume de la siguiente forma en razonamiento analítico y razonamiento sintético:
Analítico
·
Pensar hacia atrás
·
Del resultado, deducir los pasos
·
Lógica deductiva
Sintético
·
Pensar hacia adelante
·
De los pasos, deducir el resultado
·
Lógica inductiva
La forma en que Holmes llegó a la
conclusión del asesino, el asesinato y el móvil son superiores a la forma en
que actúa Scotland Yard únicamente en los casos más difíciles, ya que a partir
de evidencia muy fragmentaria puede dar con el resultado. En general, el método
de Scotland Yard también es efectivo pero únicamente para una segmento
mayoritario de crímenes, para los cuáles el método funciona.
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